El ayer...
Silente, tras el vestidor viejo, sin casi nada que esconder , se adentra en sus recuerdos de lo que fue y pudo ser; tiempo atrás, su vida, en un circo de placer...
Talvez, ese vaiven, de ciudad, en ciudad, de pueblo en pueblo, del constante trajín de funciones y deseos le crispan los sueños, de un gran evento eterno...
No advierte que su tiempo se desliza mas lentamente, pues su cuerpo ya no resiste al apego de enunciar el proximo show de estreno.
Sus vestiduras ya no son el blanco lienzo, apenas son remiendos de un recuerdo, su historia revive, a cada paso que recorre, su vagón, instalado en las afueras de un pueblo muerto.
Al llegar la tarde no prescribe su agonía y, renueva su busqueda de memorias, de otro tiempo
donde el pasado, es mas que, minutos antes de empezar el show de las 7:00 pm, aunque nervioso al principio, pero con ánimos de un gran amante del circo y sus anhelos.
